«Estamos desbordados por el trabajo»


Nunca hubieran imaginado que después del confinamiento que les obligó a cerrar las puertas de su negocio, como a todos el pasado marzo, la reapertura les desbordaría. Más bien Pilar Periáñez y Miguel Ángel Sánchez pensaron que la incertidumbre generada por la irrupción de la covid marcaría su regreso. Por eso, cuando reabrieron el 11 de mayo lo hicieron solo con uno de sus tres trabajadores de siempre. A los otros dos les mantuvieron en ERTE.

Pero Pilar Periáñez y Miguel Ángel Sánchez empezaron a tener clientes desde el primer día, «un goteo continuo que fue a más y que nos llevó a sacar a un segundo trabajador a los dos días», explica Pilar. En junio se incorporó el tercero y «en julio hemos tenido que contratar a otro más, porque estamos desbordados de trabajo», reconoce hoy el matrimonio que cumple, «gracias a la confianza de nuestros clientes», 30 años al frente de Muebles Periáñez. El pequeño local con el que abrieron hace tres décadas, en el número 3 de la plaza Luis de Zúñiga, es hoy mucho más grande y se completa con otros más dedicados a exposiciones.

Sin embargo, y a pesar de su sobrada experiencia en el sector del mueble, «mi marido empezó a trabajar en él con 14 años», lo que se han encontrado tras el confinamiento aún les tiene sorprendidos. «Es impresionante, en 30 años nunca hemos tenido tanto trabajo como ahora».

Ni ellos, asegura Pilar, «ni el resto de negocios relacionados con el sector del mueble ni las reformas como albañiles, pintores, fontaneros… Todos los que tenemos que ver con el hogar». Porque han sido centenares de personas las que se han lanzado a arreglar y redecorar sus viviendas tras el confinamiento. «Creo que el encierro nos ha ayudado a poner nuestra casa en primer lugar, y hoy es una prioridad para la inmensa mayoría». Según esta empresaria, «porque posiblemente antes del encierro domiciliario no pasábamos mucho tiempo en casa, no nos dábamos cuenta de las carencias que podía tener». Pero en el confinamiento obligado por la covid, «muchas familias han percibido esas carencias, de tal modo que tras él han querido mejorar las comodidades en sus casas por si acaso vuelve el encierro», explica Pilar.

Sofás y colchones lideran las ventas. «Pero también salones completos, baños, habitaciones, cocinas… Los fabricantes que habitualmente tenían un plazo de 30 días para la entrega están ahora entre los 45 y los 60 días; nunca habíamos vivido una época como la que estamos viviendo ahora, seguimos impresionados», reconocen en Muebles Periáñez. «Porque aunque los meses de verano siempre han sido buenos, la demanda actual no se había dado antes; no sabemos hasta cuándo durará».

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